
Estoy trabajándome directo esta forma de ser que tengo que se enfurece tan rápido y si eso es bueno porque tengo mucha energía en un momento dado, pero tengo que encontrar una táctica para poder ver el momento en el que se me dispara sin mi permiso y sale de mi en forma de palabras cargadas de irritabilidad y recriminaciones, esto es un descontrol, y vaya si es un descontrol, ahora es el momento de trabajarme esto.
Ya te iré informando de cómo voy trabajando mi ira, ahora soy Montse la Airada, vamos la que abraza a la ira y la esgrime como un blasón de defensa para que no me ataquen.
Ya ves esa es mi niña la que fue tan lastimada en sus emociones, a la que nadie contempló mientras sufría por las agresiones de su entorno, nadie se daba cuenta de lo que me hacían sufrir y nadie lo notaba porque ese era el ambiente social de la época y de aquel entorno, no se sabia de sensibilidades y mi niña crecía agarradita a su delantal, ese contacto me daba seguridad, porque todo lo demás me hería y mi padre que era el ser luminoso que alegraba mi vida, solo era así cuando me miraba a mi, porque cuando dejaba de mirarme le invadía la presión del entorno y a el solo le quedaba el recurso de tener migrañas.
Estoy contemplando a mi niña pequeña, queriéndola y mimándola porque es esa niña la que se enfurece y sale y arrasa, porque antes no sabía hacerlo de otra manera, pero ahora tiene que aprender modales, pero desde el centro de mi pecho y con toda la dulzura de la que puedo ser capaz.